El término alude al estudio de aquellos espacios característicos de la ciudad colonial hispana que cumplían funciones fundamentales para el uso colectivo.
Eran espacios multifuncionales cuyo acceso podía ser privado y colectivo. En ellos se cultivaba, se procesaban alimentos, se almacenaban recursos y se gestionaban residuos. Todas estas actividades dejaron marcas visibles en el paisaje urbano.
Por esa razón, los comunes conservan rastros de la vida cotidiana y de las formas de organización de las comunidades que los habitaron. Estos lugares nos permiten ver un “microcosmos” urbano lleno de interacciones humanas y ecológicas, que a veces no quedan registradas en los textos históricos.
Ubicación del área de investigación en la Casa Taller El Boga en el contexto de Mompox
Hoy casi no existen lugares para estudiar los “comunes” pues el avance del urbanismo en América ha borrado muchos de ellos. Sin embargo, los antiguos centros de manzana coloniales conservan huellas únicas de relaciones sociales, económicas y ecológicas que ya no vemos en la vida cotidiana.
Mirarlos en el tiempo nos permite entender mejor la complejidad y la vigencia de las economías comunales, interacciones ecológicas, uso de recursos, entre otros aspectos.
Por eso, el proceso de investigación y el conjunto de evidencias arqueológicas en El Boga nos ayudan a entender cómo funcionaban las economías comunales y formas de vida en el pasado, qué queda de ellas hoy y qué dinámicas sociales han cambiado hasta nuestros días.
A través de un estudio interdisciplinar buscamos reconstruir cómo surgieron los “comunes”, cómo cambiaron sus dinámicas con el tiempo y qué enseñanzas nos dejan para el presente y futuro. Para ello, se realizaron excavaciones arqueológicas en los predios de la actual Fundación Casa Taller El Boga localizada en Mompox, una ciudad que en la época colonial estuvo profundamente conectada con las grandes redes de comercio global que atravesaban el sistema fluvial más extenso del norte de América del Sur.
1. Contribuir a la comprensión actual del origen, desarrollo y posibilidades futuras de los centros de manzana o comunes de la ciudad colonial hispana.
2. Documentar el potencial arqueológico de estos bienes comunes en el puerto interior de Mompox.
3. Generar narrativas sobre la transformación que han sufrido los medios tradicionales de sustento desde su formación en la época colonial hasta su virtual extinción en nuestros días.
4. Evaluar la aplicabilidad de estas narrativas a los procesos de construcción de memoria dentro del marco social, económico y ambientalmente complejo de la Colombia contemporánea.
A partir de los análisis de la cultura material recuperada en las excavaciones en el sitio, se analiza cómo ha cambiado, a lo largo del tiempo, el uso y la gestión de los “comunes” que están siendo investigados en El Boga, con el fin de comprender sus distintas etapas de ocupación y transformación.
Esta línea realiza una revisión crítica de fuentes primarias (registros históricos, mapas y planos) en repositorios locales, nacionales e internacionales de ciudades como Mompox, Bogotá y Sevilla (España), para reconstruir las dinámicas sociales en Mompox durante el periodo colonial y su influencia, directa o indirecta, en el uso y la configuración de estos espacios en el pasado.
Esta línea se centra en recopilar testimonios orales sobre el uso y la gestión de los bienes comunes urbanos en la actualidad como una manera de entender los cambios a través del tiempo.
A través de la socialización de los resultados de investigación con la comunidad, se busca enfatizar el valor de los hallazgos para promover la apropiación de la historia de Mompox. En ese sentido, en cooperación con la Casa Taller El Boga se promueven diferentes iniciativas académicas y artísticas en distintos campos.
¿Cómo podemos lograr esos objetivos?
Reconstruir la vida cotidiana de comunidades pasadas —cómo vivían, cómo se alimentaban o cómo gestionaban el agua— es una tarea compleja, particularmente cuando no son abundantes los registros escritos. Esto implica realizar una investigación interdisciplinaria que, como en el caso de El Boga, combina arqueología, antropología, geografía, historia y filosofía.
Para materializar esta metodología, las diferentes áreas implementan el uso de técnicas que le son propias como: excavación con control estratigráfico y análisis estilísticos de restos materiales; transcripción y análisis de documentos de la época de la conquista y la colonia; entrevistas estructuradas o semiestructuradas, entre otros.
Conócelo en la sección “Proceso de investigación - Historia del proyecto”